Por: MemoMoreno

Susan Graham es una ingeniera australiana con una misión: utilizar Drones (aeronaves no tripuladas) para plantar 1.000 millones de árboles cada año. Graham confía en combatir el calentamiento global utilizando estos vehículos con el fin de que exploren el terreno, identifiquen por sí mismos los lugares óptimos para la siembra de árboles y liberen las semillas en ese suelo. Cuenta para ello con su empresa, BioCarbon Engineering, con sede en Oxford y en la que cuenta con la colaboración de Lauren Fletcher, una ex-ingeniera de la NASA que trabajó durante dos décadas en proyectos relacionados con la Estación Espacial Internacional y que posteriormente estuvo implicada en la búsqueda de vida en Marte.

“La tasa de resiembra es demasiado lenta”, afirma Graham. Pero sus drones, que pueden alcanzar zonas escarpadas de difícil acceso y plantar 10 veces más rápido de lo que lo hace el ser humano de forma natural por un 20% de su coste, pueden ayudar a solventar eso. La idea es que los drones utilicen la información recopilada durante el mapeo del terreno para aplicar un algoritmo que los ayude a seleccionar la mejor zona para sembrar los nuevos árboles.

Fuente: ABC News

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