El CEO de Alphabet, Larry Page y el cofundador y presidente de la misma empresa Sergey Brin anunciaron ayer martes que dejarán su cargo, en su lugar se queda el actual CEO de Google, Sundar Pichai.

Page se convirtió en CEO de Alphabet en 2015 cuando Google se reorganizó para formar la nueva empresa matriz y supervisar sus «Otras apuestas» fuera de sus principales negocios de búsqueda y publicidad digital. Page había servido previamente como CEO de Google. Bajo la nueva estructura, Pichai se convirtió en CEO de Google después de dirigir efectivamente gran parte del negocio, ya que Page había dado un paso atrás para enfocarse en los esfuerzos generales. Pichai había liderado anteriormente Android y Chrome en la compañía.

Sin embargo, Page y Brin permanecerán «activamente involucrados» como miembros de la junta de Alphabet, según el comunicado de prensa que se dió a conocer. Ambos cofundadores aún tienen acciones en la compañía; Page posee aproximadamente el 5,8% de las acciones de Alphabet, Brin controla aproximadamente el 5,6% y Pichai posee aproximadamente el 0,1%, lo que garantiza que los fundadores de la empresa aún puedan desafiar al nuevo CEO.

De acuerdo a CNBC Google mostró una disminución de los ingresos publicitarios en su primer trimestre de 2019 y menores ganancias en comparación con el año anterior durante el tercer trimestre. La compañía todavía ha tenido problemas para generar ingresos significativos en hardware, aunque su negocio en la nube siga creciendo.

Es un hecho de que Google se ha visto obligado a retirarse de ciertos proyectos que han sido rechazados por los mismos empleados. Por ejemplo, en el 2018, el jefe de la nube de Google en ese momento dijo que la compañía no renovaría su contrato con el Departamento de Defensa después de que expirara en marzo de 2019. La decisión siguió a una petición firmada por miles de empleados que instaban a Pichai a mantener a Google fuera del «Bussiness of war». Los empleados de Google también han instado a la compañía a que retroceda en sus planes de construir un motor de búsqueda censurado para China luego de que el portal de noticias The Intercept informara sobre los planes crípticamente llamados Proyecto Dragonfly.

Más recientemente, un grupo de ex empleados de Google conocidos como los «Thanksgiving Four» han afirmado que su despido previo a las vacaciones equivalía a represalias por sus intentos de organizar a los trabajadores. Los antiguos empleados han prometido presentar cargos ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, alegando prácticas laborales injustas. Google niega cualquier represalia y ha insistido en que los trabajadores fueron despedidos por compartir documentos confidenciales y violar la seguridad.

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